¿Qué es el índice de solvencia?

Ser solvente es una de las principales aspiraciones de las empresas y, por el contrario, no gozar de solvencia es su gran preocupación. El índice de solvencia es un término financiero que toda compañía tendrá siempre muy presente desde el inicio de su actividad. Si no conoces este concepto, a lo largo de este artículo te contamos qué es, cómo calcularlo y para qué sirve.

La solvencia financiera puede definirse como la capacidad de una empresa para hacer frente a todas sus obligaciones de pago. Para analizar y medir esa capacidad se utiliza el índice de solvencia. Por ejemplo, si quisiéramos averiguar si una organización dispone de suficientes activos en un momento determinado para pagar sus deudas, entonces, utilizaríamos este ratio financiero.

¿Qué es el índice de solvencia?

Cómo se calcula el índice de solvencia

Este ratio también se denomina índice de endeudamiento, ya que mide la proporción de activos propios que se encuentran financiados por su deuda. Se calcula dividiendo los activos circulantes de la empresa (aquellos activos que pueden transformarse en efectivo a corto plazo) por los pasivos circulantes (formados por las deudas de la empresa a corto plazo).

Veamos cómo interpretar los resultados:

  • Se considera que la empresa es solvente si el resultado se encuentra entre 1 y 2 (lo ideal es 1,5).
  • Si el índice de solvencia es inferior a 1,5 significa que la empresa podría no ser solvente y, por tanto, no tener la suficiente capacidad para hacer frente a sus deudas a corto plazo.
  • Si es superior a 1,5 podría ser síntoma de que los fondos de la empresa no están aprovechándose correctamente y, por tanto, dispone de activos ociosos.

Lo entenderemos mejor con un ejemplo:

El activo circulante de una empresa suma 10.000$ mientras que su pasivo circulante asciende a 8.000$. El índice de solvencia será de 1,25, lo que significa que por cada dólar que la compañía adeuda a corto plazo, dispone de 1,25$ para asumir esa deuda con sus recursos propios.

Índice de solvencia: diferencia entre solvencia y liquidez

De manera habitual se confunde la solvencia con la liquidez, dos términos estrechamente relacionados. Como hemos visto anteriormente, la solvencia supone contar con recursos suficientes para afrontar las obligaciones de pago, un estado que no necesariamente implica liquidez. Es más, la garantía de pago puede hallarse en activos no líquidos como, por ejemplo, en un terreno, maquinaria, etc.

Por su parte, tener liquidez se refiere a aquellos activos que tienen la capacidad de convertirse en efectivo de manera inmediata. Una empresa tiene liquidez, entonces, si puede disponer rápidamente de dinero en efectivo para hacer frente a sus deudas.

Lo idóneo es que la empresa sea solvente y pueda atender sin ningún problema sus deudas. Eso sí, tiene que quedar claro que es posible ser solvente y carecer de activos líquidos (pero contar con bienes de mucho valor, aunque no puedan convertirse fácilmente en dinero), así como poseer mucha liquidez pero no solvencia.

Solicitud de créditos rápidos para ser solvente

La solvencia financiera puede dejar de ser una quimera y convertirse en realidad. Los negocios ya tienen bastantes quebraderos de cabeza como para añadir una inquietud más. Las empresas tienen a su disposición varias vías para garantizar el pago de las obligaciones contraídas. La solución más rápida es pedir un crédito por Internet.

Con los préstamos rápidos de Credy se puede disponer de efectivo en el acto, en apenas 15 minutos. Se trata de una alternativa sencilla y eficaz a los créditos tradicionales que otorgan las entidades financieras y cuyo acceso resulta muy complicado para muchas empresas por los requisitos que exigen. Además, la concesión de estos créditos puede dilatarse en el tiempo y, en muchas ocasiones, los negocios necesitan una solución inmediata.

Con Credy solo transcurren unos minutos desde que el usuario envía sus datos a través del formulario online hasta que recibe el dinero en su cuenta bancaria. Además, una de las grandes ventajas es que, al ser una tramitación online, pueden solicitarse créditos rápidos los siete días de la semana y las 24 horas del día, sin colas y ahorrando tiempo y costes.

Los préstamos de Credy hacen fácil lo difícil y pueden ascender hasta un total de 5.000$, una cantidad que para muchas empresas puede ser el camino hacia la solvencia financiera. Para solicitar su crédito los usuarios solo necesitarán su documento de identificación y un número de teléfono móvil.

Los créditos rápidos no solo constituyen un método para asegurar la solvencia de la empresa, sino también para garantizar su tranquilidad. La inmediatez de Internet se pone de su parte y, sumado a la eliminación de obstáculos por parte de Credy, el resultado son negocios que pueden hacer frente a sus deudas y que dicen adiós a sus preocupaciones.

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