¿Qué son los créditos al consumo?

Cuando hablamos de créditos al consumo normalmente nos referimos a una cantidad concreta de dinero que se presta a una persona, en general sin garantías. Esta clase de préstamo, al que también se conoce como crédito al consumo o préstamo al consumo, suele estar destinado a gastos personales.

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Existen diversos tipos de créditos al consumo, pero antes de solicitar uno es fundamental conocer cuáles son sus características y finalidades. En términos generales, existen dos tipos de préstamo de esta naturaleza: los créditos cerrados y los créditos revolventes. Ambos cuentan con subcategorías de distintas clases.

Los distintos tipos de créditos cerrados

Uno de los créditos más comunes es, sin duda, el préstamo con garantía hipotecaria. Cuando compras una vivienda familiar, los gastos no se acaban al abonar el pago mensual de la hipoteca. Una casa es una entidad que no para de evolucionar y que necesita unos cuidados y reparaciones constantes, por lo que siempre hay trabajos de renovación pendientes. 

Al utilizar un préstamo con garantía hipotecaria estás solicitando dinero empleando tu vivienda como garantía de pago. Las condiciones suelen abarcar entre cinco y quince años. El dinero se usa, en general, para mejorar la propia vivienda o hacer algunos trabajos de construcción extra en los alrededores de la casa.

Cuando solicites un préstamo con garantía hipotecaria es importante que medites bien tu decisión. Tu vivienda estará en juego si acabas teniendo problemas serios a la hora de abonar los plazos. Nunca te pases de una cantidad que creas que no vas a poder devolver de forma realista. Ten presente la opción de alargar el plazo de pago total para que siempre puedas hacerte cargo de los pagos mensuales.

Otro préstamo muy habitual es el préstamo para coche. Casi cualquier persona que tiene un vehículo lo ha adquirido con ayuda de un préstamo auto, pues los coches nuevos son caros y es poco común que el comprador tenga esa cantidad de dinero ahorrada.

Antes de empezar a fantasear con tu coche nuevo, ten claro cuánto dinero puedes gastarte en él y, en función de tus posibilidades financieras, echa un vistazo a los vehículos que cumplan con esos requisitos. Comprar un coche más caro y alargar el período de devolución de la deuda puede ser una tentación, pero no es la decisión más inteligente. Los vehículos se deprecian con el tiempo y puede que te acabes encontrando en una situación en la que estás devolviendo un préstamo por un coche que ha perdido su valor… y que al mismo tiempo necesites uno nuevo.

Existen, por supuesto, más tipos de créditos cerrados (como los microcréditos y los préstamos rápidos), pero los que hemos mencionado son los más comunes.

¿Qué es el crédito revolvente?

El término “crédito revolvente” hace referencia a préstamos que pueden utilizarse repetidamente y que siguen disponibles mientras sean necesarios. Si no se devuelve el importe íntegro cada mes llevan a la acumulación de intereses, que se calculan dependiendo del tipo de interés asociado al préstamo.

Los créditos revolventes más frecuentes son las tarjetas de crédito. Estas herramientas se utilizan en todo el mundo: cualquier persona que cuenta o que ha contado con una fuente de ingresos estable en algún momento de su vida tiene al menos una.

Las tarjetas de crédito suelen emplearse durante viajes o para la reserva de vuelos o estancias en hoteles, así como para hacer frente a imprevistos. Algunas personas optan por pagar sus gastos diarios, como la comida o el transporte, utilizando su tarjeta de crédito; y después devuelven ese dinero una vez al mes para que los intereses no se acumulen. El banco fija un límite de gasto dependiente de la renta del usuario (cuanto más ganes, mayor será este límite) y de su historial de crédito (si éste es bueno, el límite será mayor).

Otro crédito revolvente bastante popular es la línea de crédito de garantía hipotecaria. Al igual que ocurre con los préstamos de este tipo, con este crédito puedes pedir dinero prestado utilizando tu vivienda como garantía. Como se trata de una cuenta revolvente, debes tener cuidado para no exceder el límite patrimonial con el que cuentes. También deberás tener en cuenta que en estos casos tu casa se utilizará como aval.

Las líneas de crédito de garantía hipotecaria suelen utilizarse para realizar reparaciones en una vivienda o para renovarla, lo que a menudo lleva a un aumento del valor de la propiedad.

¿Qué hay que tener en cuenta cuando se solicita un crédito al consumo?

No llegues a acuerdos con prestamistas ilegítimos. Investiga bien primero: además de los bancos, encontrarás muchas opciones para pedir un crédito online.

Familiarízate con los tipos de interés de los distintos prestamistas para decantarte por la mejor opción disponible.

Ten en cuenta tu situación financiera actual y tus planes para el futuro. Si estás pensando en hacer un gran cambio profesional o en trasladarte a otra región, probablemente no sea el mejor momento para comprometerte con un préstamo.

Reflexiona también sobre la duración del préstamo y sobre cuál sería el período de devolución óptimo para ti.

¿Cómo solicito el préstamo?

El proceso de solicitud suele ser uno de los motivos por los que mucha gente recula a la hora de pedir un préstamo. Con Credy no tendrás ese tipo de problemas.

Credy es un intermediario de préstamos que ayuda a encontrar la solución más adecuada a todo tipo de clientes, sean cuales sean sus necesidades financieras.

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